miércoles, 15 de junio de 2016

“Eva, Evita o simplemente Ella”







La música era un elemento que formaba parte fundamental del proceso exploratorio para las puestas en escena de Carlos Téllez con quien también realizamos, en 1978, Ernesto Bañuelos, Jorge Ortiz, Tito Vasconcelos, Matilde Kalfon y yo, "Eva, Evita o simplemente Ella", del dramaturgo y dibujante franco argentino Copi con traducción de Luis Zapata y Olivier Debroise.

La obra, sobre los últimos momentos en la vida de Eva Duarte de Perón, rompía irreverentemente con la mítica imagen de la mujer a quien llamaran “la esperanza de los descamisados”. Fue representada en el teatro del Centro Universitario de Teatro - en la calle de San Lucas, en Coyoacán- y en una breve gira auspiciada por el gobierno del estado de Baja California Sur. Luis Rivero compuso la música de las canciones que a mí me tocaba interpretar y también la de la parte coreográfica, esta última de Jorge Domínguez.


El montaje acentuaba, formalmente, el carácter de cómic con elementos de la escena pintados directamente sobre los muros, la escalera y el piso; y con el uso de pelucas realizadas en papel maché que parecían inspirarse en el Pop Art de Lichtenstein y Andy Warhol, espíritu que también se filtraba estilísticamente en la actuación.










No hay comentarios:

Publicar un comentario